La cosa es que no publico una entrada en blogger desde que salí de cuarto medio y entre una cosa de moda (recién tenía internet en la casa, con dos megas... ahora tengo uno) y de desahogo legítimo, quería decir lo inseguro que me sentía con respecto a la universidad y de si yo iba a ser capaz de superarlos. Mi hermana los superó en los 5 años estimados y casi salió con honores. Debe ser porque es un genio demasiado modesta para sus capacidades. Yo en cambio... también supere la universidad en 5 años pero salí al medio, sin honores pero tampoco cuestionado.
En realidad sí me cuestiono, sobre todo desde la práctica profesional: la parte de la malla donde uno prueba todo lo que aprendió y lo que no donde vale, en mi caso en una sala de clases. Fue horrible, me fue tan mal, por poco y la repruebo. Hice todo mal y estuve en un hoyo por todo un semestre (el primero del año pasado). Eso provocó que hasta hace unas semanas estuviera muy dudoso acerca de mis decisiones. Elegí la carrera correcta? Esto es lo mío? Y si lo mío era la psicología marina? (chiste que se lo escuché a un profe de química, el señor Pineda). El caso es que mis amigos me salvaron. Sí, puede sonar cliché o archirrepetido en el mundo del cine por ejemplo, pero ellos me salvaron con tan solo decirme que los demás también sufren, que también dudan, que también fracasan y que se llevan retos por eso. Pero la verdadera capacidad está en levantarse y seguir intentando porque alguna vez tiene que resultar.
En marzo, el primero de ese mes, entro a trabajar en mi profesión: Profesor de Inglés. Será un inmenso desafío porque trabajaré con niños de educación básica, cosa que me tiene un poco intranquilo ya que yo soy un profesor de educación media y los niños hay que saber llevarlos y entenderlos. Al igual que hace cinco años, quizá me da pena cerrar la etapa de la universidad (que pasó volando, no me dí ni cuenta y ya estaba egresado) y perder la rutina de ver amigos o compañeros cercanos que seguramente ya no volveré en una dosis diaria, pero ahora me encamino a otro desafío donde me relacionaré con otras personas y descubriré otras dinámicas.
Atte.
David, un profesional sin experiencia laboral previa
