"Soy el rey del mundo" Jack Dawson
Viernes. Para muchos el último día de la semana laboral y el inicio para todo tipo de actividades de diversión y descanso. Personalmente desde que comencé a trabajar, mis viernes eran acerca de quedarse en casa descansando y pensando en cuanto tiempo de fin de semana restante me quedaba antes de volver al ruedo el día Lunes.
Y eran así hasta hace poco. Ahora los viernes son de reencuentro, de risas, de sonrisas, de caminar de la mano... De besos y abrazos.
La distancia apesta. Pero es necesaria. Echarse de menos ayuda increiblemente. Porque cuando nos vemos, nada importa más que nosotros. Esto es mágico. Jamás había vivido algo así. Y me da miedo, mucho miedo pensar en que esto pueda terminar. Si llegara a pasar sería catastrofico, casi como lo mostrado en la película "Two Lovers" de James Gray. Pero soy optimista. Estoy feliz y hago a una persona feliz. Y eso es bueno. Y lo bueno es bueno, citando una frase de "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos"
sábado, 10 de agosto de 2013
jueves, 1 de agosto de 2013
domingo, 14 de julio de 2013
Una aventura inesperada
"I'm going to an adventure!" - Bilbo Baggins.
Muchas cosas están pasando por mi cabeza. Una sensación de bienestar única tras los hechos acontecidos ayer, emoción por una oportunidad que estaba esperando desde hace mucho tiempo, miedo a que tenga que soportar otro fracaso y temor a no saber manejar esto.
Dentro de todo este torbellino de contradicciones y emociones hay un enemigo que debo derrotar esta vez: la timidez. Si soy capaz de derrotar ese aspecto de mi personalidad, entonces un millar de puertas se abrirán. Y al fin podré imitar el entusiasmo de Bilbo cuando le dice a sus vecinos de la comarca "¡Voy a una aventura!", porque eso es lo que es esto para mí: Una aventura inesperada
Muchas cosas están pasando por mi cabeza. Una sensación de bienestar única tras los hechos acontecidos ayer, emoción por una oportunidad que estaba esperando desde hace mucho tiempo, miedo a que tenga que soportar otro fracaso y temor a no saber manejar esto.
Dentro de todo este torbellino de contradicciones y emociones hay un enemigo que debo derrotar esta vez: la timidez. Si soy capaz de derrotar ese aspecto de mi personalidad, entonces un millar de puertas se abrirán. Y al fin podré imitar el entusiasmo de Bilbo cuando le dice a sus vecinos de la comarca "¡Voy a una aventura!", porque eso es lo que es esto para mí: Una aventura inesperada
domingo, 17 de febrero de 2013
Seguir adelante
Creo que me decidí a publicar algo porque sé que nadie de mis conocidos lo leera (quizás nadie lo lea y ni se convierta en un exito patético como el de jovenyalocada) y el anonimato da fuerza para decir muchas cosas; eso me lo enseñaron los encapuchas de las protestas del 2011, mi año sabático.
La cosa es que no publico una entrada en blogger desde que salí de cuarto medio y entre una cosa de moda (recién tenía internet en la casa, con dos megas... ahora tengo uno) y de desahogo legítimo, quería decir lo inseguro que me sentía con respecto a la universidad y de si yo iba a ser capaz de superarlos. Mi hermana los superó en los 5 años estimados y casi salió con honores. Debe ser porque es un genio demasiado modesta para sus capacidades. Yo en cambio... también supere la universidad en 5 años pero salí al medio, sin honores pero tampoco cuestionado.
En realidad sí me cuestiono, sobre todo desde la práctica profesional: la parte de la malla donde uno prueba todo lo que aprendió y lo que no donde vale, en mi caso en una sala de clases. Fue horrible, me fue tan mal, por poco y la repruebo. Hice todo mal y estuve en un hoyo por todo un semestre (el primero del año pasado). Eso provocó que hasta hace unas semanas estuviera muy dudoso acerca de mis decisiones. Elegí la carrera correcta? Esto es lo mío? Y si lo mío era la psicología marina? (chiste que se lo escuché a un profe de química, el señor Pineda). El caso es que mis amigos me salvaron. Sí, puede sonar cliché o archirrepetido en el mundo del cine por ejemplo, pero ellos me salvaron con tan solo decirme que los demás también sufren, que también dudan, que también fracasan y que se llevan retos por eso. Pero la verdadera capacidad está en levantarse y seguir intentando porque alguna vez tiene que resultar.
En marzo, el primero de ese mes, entro a trabajar en mi profesión: Profesor de Inglés. Será un inmenso desafío porque trabajaré con niños de educación básica, cosa que me tiene un poco intranquilo ya que yo soy un profesor de educación media y los niños hay que saber llevarlos y entenderlos. Al igual que hace cinco años, quizá me da pena cerrar la etapa de la universidad (que pasó volando, no me dí ni cuenta y ya estaba egresado) y perder la rutina de ver amigos o compañeros cercanos que seguramente ya no volveré en una dosis diaria, pero ahora me encamino a otro desafío donde me relacionaré con otras personas y descubriré otras dinámicas.Y quizás conozca a una persona para otro ambito que me ayude a olvidar...
Atte.
David, un profesional sin experiencia laboral previa
La cosa es que no publico una entrada en blogger desde que salí de cuarto medio y entre una cosa de moda (recién tenía internet en la casa, con dos megas... ahora tengo uno) y de desahogo legítimo, quería decir lo inseguro que me sentía con respecto a la universidad y de si yo iba a ser capaz de superarlos. Mi hermana los superó en los 5 años estimados y casi salió con honores. Debe ser porque es un genio demasiado modesta para sus capacidades. Yo en cambio... también supere la universidad en 5 años pero salí al medio, sin honores pero tampoco cuestionado.
En realidad sí me cuestiono, sobre todo desde la práctica profesional: la parte de la malla donde uno prueba todo lo que aprendió y lo que no donde vale, en mi caso en una sala de clases. Fue horrible, me fue tan mal, por poco y la repruebo. Hice todo mal y estuve en un hoyo por todo un semestre (el primero del año pasado). Eso provocó que hasta hace unas semanas estuviera muy dudoso acerca de mis decisiones. Elegí la carrera correcta? Esto es lo mío? Y si lo mío era la psicología marina? (chiste que se lo escuché a un profe de química, el señor Pineda). El caso es que mis amigos me salvaron. Sí, puede sonar cliché o archirrepetido en el mundo del cine por ejemplo, pero ellos me salvaron con tan solo decirme que los demás también sufren, que también dudan, que también fracasan y que se llevan retos por eso. Pero la verdadera capacidad está en levantarse y seguir intentando porque alguna vez tiene que resultar.
En marzo, el primero de ese mes, entro a trabajar en mi profesión: Profesor de Inglés. Será un inmenso desafío porque trabajaré con niños de educación básica, cosa que me tiene un poco intranquilo ya que yo soy un profesor de educación media y los niños hay que saber llevarlos y entenderlos. Al igual que hace cinco años, quizá me da pena cerrar la etapa de la universidad (que pasó volando, no me dí ni cuenta y ya estaba egresado) y perder la rutina de ver amigos o compañeros cercanos que seguramente ya no volveré en una dosis diaria, pero ahora me encamino a otro desafío donde me relacionaré con otras personas y descubriré otras dinámicas.
Atte.
David, un profesional sin experiencia laboral previa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)